The Lines We Take
Nuestra vida se hace a base de decisiones. Lo que somos hoy, no es más que el producto de la suma de todas ellas. Sin tener mucho conocimiento de ello, mi amigo Jose María y yo, hace ya muchos años, decidimos que parte de lo que queríamos ser estaba ligado a las olas. Luego, años más tarde llego la Montaña.
Empezamos a surfear hace ya más de 20 años. En aquella época era prácticamente imposible comprar material de surf viviendo en Sevilla. Mi primera tabla la adquirí, a través de una las tiendas que se anunciaban en la mitifica revista Surfer Rule. En aquella época no existía internet, no había webcams ni móviles y mucho menos el Windguru. O ibas a chequear el mar tu mismo o te quedabas en tierra. Algo que no era fácil, viviendo a más de 150 kms de la playa. Sin embargo, en aquellos tiempos, creo que la felicidad era aun mayor que hoy en día cuando viajabas a ciegas y te cuadraba el viaje con uno de esos baños que siempre recuerdas. Leer más









En mi caso, siendo regular no me cabe más que ser de derechas. En olas diestras es donde más cómodo me siento, dentro de mis limitaciones surfísticas, claro está. Por suerte, en las playas donde suelo ir surfear suelen tener picos en ambas direcciones. Aunque siempre me suelo colocar para bajar a la derecha, no le hago asco a pegarme una bajada en las olas de izquierdas. En especial, si tiene buen tamaño y se puede realizar un take off radical. Ya lo de las maniobras, como diría el otro: «… la segunda ya tal…». Lo cierto es que me cuestan un horror realizarlas.











