The Lines We Take

Nuestra vida se hace a base de decisiones. Lo que somos hoy, no es más que el producto de la suma de todas ellas. Sin tener mucho conocimiento de ello, mi amigo Jose María y yo, hace ya muchos años, decidimos que parte de lo que queríamos ser estaba ligado a las olas. Luego, años más tarde llego la Montaña.

The Lines We Take

Empezamos a surfear hace ya más de 20 años. En aquella época era prácticamente imposible comprar material de surf viviendo en Sevilla. Mi primera tabla la adquirí, a través de una las tiendas que se anunciaban en la mitifica revista Surfer Rule. En aquella época no existía internet, no había webcams ni móviles y mucho menos el Windguru. O ibas a chequear el mar tu mismo o te quedabas en tierra. Algo que no era fácil, viviendo a más de 150 kms de la playa. Sin embargo, en aquellos tiempos, creo que la felicidad era aun mayor que hoy en día cuando viajabas a ciegas y te cuadraba el viaje con uno de esos baños que siempre recuerdas.

Bueno ya esta bien de historias del abuelo cebolletas. Este edit es un pequeño homenaje a la amistad de dos amigos unidos por el surf y snowboard. Es increíble que después de tantos años, de tantos kilómetros viajando juntos, ansiosos, aún no durmamos bien la noche antes cuando la previsión de olas es buena para el día siguiente.

El camino hasta llegar aquí ha sido divertido, lleno de miles de anécdotas, de personajes, de sitios nuevos para nosotros que hemos descubierto gracias al Surf y al “Snow”. También muchas amistades se han quedado por el camino y ya no vienen buscar olas, bien por las obligaciones labores, por la familia, o bien, porque prefieren llevar otras vidas.

Igualmente ha habido momentos difíciles en nuestras vidas personales, pero al final siempre está el surf, obligándote a tomar decisiones para saber quién eres, para recordarte hacia donde debes dirigirte, y sobre todo, para recordarte aquello que decía el gran Andrés Montes de que “la vida puede ser maravillosa“.

¡Socio, ve preparando las cosas que mañana hay olas!